El seleccionado de Paraguay, rival de Argentina el próximo miércoles, derrotó ayer a Bolivia por 1 a 0 en Asunción y volvió así a la victoria en las Eliminatorias.

Paraguay afirmó sus aspiraciones mundialistas con un gol de penal convertido por Salvador Cabañas, a los 45 minutos del primer tiempo.

Con el sufrido triunfo, Paraguay sumó 27 puntos y con un empate ante Argentina, tendrá matemáticamente asegurada una de las cuatro plazas directas al Mundial de Sudáfrica.

El seleccionado paraguayo dominó el partido de principio a fin, aunque le faltó contundencia y brillo colectivo.

De hecho, el arquero boliviano Suárez, una de las figuras del partido, evitó varias veces la caída de su valla.

El gol que definió el partido llegó sobre el final del primer tiempo y a partir de una falta de Rodríguez sobre Bonet en el área. Cabañas convirtió en penal con un remate al palo derecho de Suárez.

El complemento tuvo un tono opaco. Paraguay mantuvo su dominio, aunque jugó sin vértigo, mientras que Bolivia no alteró su esquema sin ambiciones. Por eso, la victoria local se consumó sin sobresaltos.