Notable triunfo en tierras colombianas. Allá, en la lejana Medellín (Colombia), Vélez Sarsfield dio el golpe en el partido de ida por los octavos de final de la Copa Libertadores de América y le ganó 1-0 al local Atlético Nacional, con lo que ahora irá con muchísima tranquilidad a la revancha que se disputará en Liniers.
El equipo del Flaco Gareca fue pura efectividad. No sólo por terminar ganando el partido y aguantar la embestida del anfitrión, sino porque se hizo de la pelota en los momentos cumbres del partido. Y, de no haber sido porque el Burrito Martínez -una de las figuras en el conjunto argentino- dilapidó la chance del segundo gol marrando un penal en el complemento, Vélez pudo haber prácticamente sentenciado la serie en el primer partido.
Igual los del Fortín se mostraron con autoridad y también con inteligencia durante todo el partido. La defensa argentina se plantó bien en alrededor del arquero Barovero y Nacional, un equipo que toca y toca por el medio, no pudo concretar a pesar de haber contado con varias chances.
Todo largó parejo pero a los 8 minutos se dio una jugada que marcaría el futuro de ambos. Es que Martínez, maniobró por izquierda y cambió de frente con astucia. La recibió Iván Bella, se amacó dos veces y sacó un latigazo de zurda que se le metió abajo, en el palo contrario, a Pezzuti.
El local se desesperó y atacó con todo lo que tenía, aunque siempre buscando por abajo. Vélez contuvo éstos avances y, cuando pudo, sacó veloces contragolpes. Lucas Pratto se perdió dos claras oportunidades en sendas contras, por eso el primer tiempo se fue con la mínima para la visita.
En el complemento, otra vez a los minutos de comenzado el partido, se dio aquel penal a Martínez, que el propio Burrito falló. En lo que quedó el local atacó pero sin ideas. Vélez contragolpeó y casi se trajo más.
Para Vélez, la vida es Bella
Con un gol de Iván Bella, el equipo de Liniers dio el golpe de visitante ante Nacional.

