Reza una gran y vieja verdad que en el fútbol, si no se puede jugar bien lo mejor es ganar. A veces, como sea, siempre es bueno ganar. Y eso terminó siendo el resumen final del domingo en Atlético Unión que por la segunda fecha de la Zona B del Federal A en la Fase Reválida, derrotó por 2-1 a San Jorge Tucumán. Gabriel González y Emmanuel Décimo marcaron los goles, descontando Fernando Albornoz tras un grosero error de Pablo Lucero. Para el Azul, ganar era clave después del empate en el debut de la fecha pasada en La Rioja y así encaró el juego ante el Expreso tucumano pero rápidamente perdió la pelota, empezó a sufrir el trámite y si bien no lo atacaron, no estaba cómodo. Pero Unión puso en la cancha esa faceta que gana partidos: la contundencia. Así, a los 16’ sorprendió Martinelli por la derecha, metió el centro al primer palo y Gabriel González anticipó a los centrales de San Jorge para poner el 1-0 favorable al conjunto sanjuanino. No pudo sostener el trámite de ese primer tiempo y los tucumanos lo complicaron. Maldonado tuvo una clarísima para San Jorge y a los 32’ cuando nada lo hacía suponer, llegó el empate cuando Pablo Lucero se complicó con el sol en contra y le regaló el gol a Albornoz. Sorpresa y media en el Bicentenario.
En el complemento, Unión volvió a acertar en la primera que tuvo y esa contundencia le terminaría resolviendo la historia que se le había complicado más por errores propios que por virtudes ajenas. A los 3’ otra vez Martinelli metió la asistencia de izquierda a derecha para encontrar vacío a Emmanuel Décimo que apenas pisó el área, fusiló al arquero Fernández para poner ese 2-1 que Unión luego defendería con todo. Es que si bien mejoró en el trato de la pelota, no se adueño definitivamente del trámite y empezó a sufrirla porque San Jorge apostó el resto con el ingreso del pibito Oscar Carrizo para juntarlo con Alvaro Giménez. Entonces apareció Pablo Lucero para sostener el triunfo con dos tapadas sensacionales y después Londero para sacar en la línea una jugada de Maldonado que era gol. Así terminó Unión: angustiado pero feliz. Sabiendo que siempre es bueno ganar, aunque sea como sea.

