Una vez más decidió romper en silencio en busca de esas palabras que le brinden una nueva chance para jugar en River, algo que no hace desde la segunda fecha ante Chacarita. Luego vino una recaída en su adicción al alcohol y el técnico, Leonardo Astrada, lo marginó del plantel, aunque entrena junto a todos. Ariel Ortega explicó sus sensaciones ayer y volvió a repetir que está para jugar. También le puso plazos a su alejamiento del Millonario en caso de no cambiar la situación al dejar una frase más que clara: "Sé que me queda poco acá".
"Yo estoy a disposición de Astrada. No sé por qué no me lleva. Yo soy respetuoso con su decisión, por más que uno no la comparta. Hago lo de siempre, entrenarme para estar bien cuando me toque jugar. No creo que sea una penitencia, en el fútbol no se toman penitencias. En el fútbol tiene que jugar el que está bien", aseguró el enganche millonario, que repitió su deseo de "poder estar el domingo, entre los 11".
"No soy un nene de 17 años. No digo que tengo que jugar por el nombre, sino porque juego bien", agregó Ortega en la charla con Fox Sports Radio Del Plata; tiene contrato en River hasta junio. "Sé que me queda poco acá. Si se mantiene esta situación, a mitad de año se termina mi vínculo con el club. A mí me gusta jugar acá, me hace sentir feliz, pero hay que tener la situación. Se termina y me va a doler, pero lo acepto", dijo al respecto.
También hizo referencia a las declaraciones de Ramón Díaz, que aseguró que "la mejor manera de ayudarlo es haciéndolo jugar": "Me contaron lo que dijo. Yo quiero jugar con Astrada, soy respetuoso de este cuerpo técnico. Sé que Leo y este cuerpo técnico se han criado acá y yo quiero ayudar y jugar al fútbol este tiempo que esté", finalizó.
El jueves pasado estuvo en Núñez pero vio el partido desde afuera, en el día de su cumple. No juega desde la segunda fecha (todo empezó cuando llegó tarde a una concentración) y está perdiendo la paciencia.

