Distintas ciudades. Diferentes años. De formas disímiles. Con desarrollos que nada tiene que ver uno con el otro. Pero siempre el mismo desenlace. España campeón, Argentina subcampeón. Eso pasa en el hockey sobre patines mundial desde hace seis años. En los últimos tres Mundiales. Pasó en Vigo (España) en 2009. En San Juan (Argentina) en 2011. Y en Luanda (Angola) en 2013. Aunque antes también había pasado otras veces ciertamente recientes (como en Estados Unidos 2005 y Argentina 2001) o en otras que van más allá de las tres décadas (como España 1976 o Chile 1980). En todos esos Mundiales la Selección Española festejó y gozó el título, mientras la Argentina respiró profundo y tragó saliva por terminar en el segundo escalón.
La característica de los últimos años es que España lo hizo basándose en tener un grupo fantástico de jugadores y afirmándose en un aparato organizativo sin comparaciones. Pero la calidad individual de los argentinos equiparó a punto tal ese potencial que la muestra más firme sucedió en el último Mundial. En Africa. Allí, la Argentina de Giuliani tuvo en jaque a España. Perdía 3-0 pero a puro “huevo, corazón y genialidad” se llevó por delante al equipo europeo y se puso 3-3 cuando faltaba un par de minutos. El destino le terminó jugando una mala pasada a la Argentina. Pedro Gil, el eterno goleador, la mandó a guardar y ni siquiera hubo alargue. Pero estuvo cerca, muy cerca. Más cerca que nunca, en una palabra.
De esa Selección Argentina quedan cinco jugadores (el arquero Valentín Grimalt y los jugadores Carlos López, Carlos Nicolía, Matías Platero y Matías Pascual). O sea la mitad del plantel que estuvo en Angola. No es casualidad porque los que quedaron al margen prácticamente cumplieron un ciclo dentro del equipo (Daniel Kenan, Mario Rodríguez, Estéban Abalos, Emanuel García, Darío Giménez y el tercer arquero Pablo Gómez). Todos, a excepción del Turco Kenan que estuvo cerca de ir hasta último momento, ya habían sido descartados por Giuliani.
Pero lo mejor de todo es el grupo de los que se suman, es decir, los otros cinco. Ariel Svriz, Gonzalo Romero, Lucas Ordóñez, Nalo García, Pablo Alvarez y el tercer arquero Federico Sánchez estarán en Francia. Nalo y Alvarez ambos en el Barcelona- vuelven al equipo, igual que Ordóñez. Y aparecen la figura actual del hockey sanjuanino (el Nolo Romero) y dos arqueros de excepcional presente: El Pocho Svriz y el pibe Sánchez.
Indudablemente, en nombres, la Argentina gana. Y esto coincide con el momento de transición de España. Porque, por ejemplo, no estará el eterno Pedro Gil, entre otros. Sí lo hará el “Pulpo” Egurola, un arquero excepcional que España ha vuelto a convocar porque sabe que la tendrá complicada en tierra francesa.
