El colombiano Esteban Chaves (Orica) se enfundó con todos los honores el primer maillot rojo “auténtico” de la Vuelta tras conquistar la inédita meta de Caminito del Rey, donde los favoritos cruzaron los primeros golpes. “El Chavito”, de 25 años, una de las perlas del ciclismo colombiano, quiso ser el protagonista en el primer combate en alto y para ello hasta sacó de plano a su compatriota Nairo Quintana. El rey del Caminito fue el ciclista de Bogotá, implacable ante el acoso
del holandés Tom Dumoulin, que le discutió la victoria hasta el último metro.
Antes se había quedado exhausto el irlandés Nicolas Roche, quien llegó tercero a 9 segundos. Por detrás los “gallos” de la general en estampida. Había opción de sacar ventaja así, a las primeras de cambio. “Purito” Rodríguez y Quintana cruzaron juntos, con 5 segundos sobre Valverde y Froome.
La segunda etapa entre Alhaurín de la Torre y Caminito del Rey, de 158,7 kilómetros tuvo muchos ingredientes. Una caída a 33 kilómetros de la meta dejó en el piso, entre otros, al italiano Vincenzo Nibali (ver recuadro) y, aunque hubo una aventura de seis fugados, fueron alcanzados antes del Alto de la Mesa, donde se rompió el pelotón.
Nairo tensó la cuerda y probó a sus rivales. Se quedó Froome. Un primer apunte. Valverde espero a distancia y Purito trató de disputar una llegada que le venía de maravilla. Pero apareció Esteban Chavez a 1.500 metros de meta para bajar los humos a Quintana. El ciclista del Orica, ganador del Tour del Porvenir en 2011 tenía cita con el palmarés de la Vuelta. Jugó sus fichas y acertó. No podía llegar hasta el final con Dumoulin porque el holandés se lo hubiera merendado. Por eso atacó antes, para conseguir “una victoria increíble” (dijo) que le condujo al maillot rojo.
La tercera etapa llevará al pelotón desde Mijas hasta Málaga a través de 158 kilómetros. Un tramo de media montaña con una llegada en alto a la que pueden aspirar los velocistas potentes.