Su nombre es Thomas, tiene un apellido que significa mucho para el fútbol alemán, el que llevaba Gerard, máximo artillero de la selección teutona, con 13 tantos en los mundiales, hasta que llegó Miroslav Klose, que con 14 gritos está a uno del brasileño Ronaldo quien comanda la tabla histórica con 15 tantos. Este Müller, el mismo que inició la goleada alemana ante Argentina hace cuatro años en Sudáfrica, fue el verdugo de los portugueses. Anotó tres tantos, la costumbre indica que debe llevarse la pelota a su casa. La TV brasileña no mostró si se guardó el Brazuca. Éste es su segundo Mundial y con la tripleta de ayer ya suma ocho conquistas, lo que lo pone en carrera por meterse en el selecto grupo de jugadores que convirtieron más de una decena en las Copas del Mundo.