Etienne Lavigne, el titular de ASO, la empresa que organiza el Dakar, confirmó que, al menos en 2017, la prueba motor más exigente del mundo permanecerá en Sudamérica.

El primer esbozo comprende el ’formato de herradura’ con la participación de cinco países: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.

La organización ya negocia con Chile, a quien le ofreció tener por primera vez la partida desde la ciudad de Valparaíso.

Argentina, con la asunción de Mauricio Macri, ratificaría su presencia, pero con una menor inversión y participación en el trazado.

Bolivia apuesta a sumar más ciudades al desafío de Uyuni.

Las autoridades de Uruguay y Paraguay estuvieron presentes el sábado en el podio de Rosario para tener una visión global de la organización. Paraguay tendría, en el boceto inicial, dos etapas en su territorio luego de sus experiencias en el Dakar Series del Desafío Guaraní, mientras que para Uruguay estaría reservada la meta en Punta del Este.

Con la partida del barco esta noche desde el puerto bonaerense de Campana hacia el francés de Le Havre, la legendaria caravana del Dakar le pone punto final a su octavo periplo por Sudamérica, a la que planea regresar en 2017 con nuevos desafíos.