En ese gigante de la arquitectura moderna que es el estadio de Lusail, con capacidad para más de 82.000 espectadores, Argentina pudo ser nuevamente "local". Es que la albiceleste contó con el aliento de más de 30.000 fanáticos que coparon las tribunas del recinto donde la Selección ya disputó tres encuentros: 1-2 ante Arabia Saudita en el debut con caída, 2-0 a México y ayer contra Países Bajos.

Se esperaba una multitud de argentinos y así sucedió.

Algo parecido ocurrirá el martes próximo nada menos que ante Croacia, por una semifinal. Además, la final se disputará en ese estadio dentro de ocho días.