El español Rafael Nadal superó ayer con autoridad y contundencia al sueco Robin Soderling por 6-4, 6-2 y 6-4, y se quedó con su quinto título de Roland Garros sin perder un solo set, con lo que recuperó, once meses después, el número 1 del ranking mundial de la ATP. "Rafa" regresa a la cima del tenis mundial tras realizar la mejor gira de polvo de ladrillo de la historia al ganar invicto los tres Masters 1000 (Montecarlo, Roma y Madrid) más el Abierto de Francia.
En una jornada nublada y con la latente amenaza de lluvia, el zurdo volvió a encontrarse con Soderling, su verdugo el año pasado al propinarle su primera derrota en el Abierto francés en los octavos de final, y con sed de revancha sacó a relucir su gran variedad de recursos tenísticos, su enorme fortaleza física y mental para imponerse con una llamativa facilidad tras 2h.18m. de juego.
En el primer set el español buscó contrarrestar el juego ofensivo del sueco, quien jugó de igual a igual sabiendo que su única posibilidad se situaba en tomar riesgos constantes y hacer prevalecer su juego de fondo, pero la potencia de piernas de Nadal y sus temibles passing-shots abortaron los intentos de Soderling.
En los dos set siguientes el nivel de Soderling decayó notablemente y no pudo aprovechar ninguno de los ocho puntos de break con los que contó. La inteligencia de Nadal se sitúo en forzar al sueco a largos peloteos que terminaron a menudo en errores no forzados (44 del sueco contra 16 del español).
En el tercer set el español siguió presionando con su servicio y con inteligencia táctica continuó forzando a Soderling con cambios de ritmo y variaciones de golpes, para sellar una victoria indiscutible y celebrarlo, como en cada título del Abierto francés, dejándose caer de espaldas en el polvo de ladrillo.
Por su parte, Soderling, de 25 años, vuelve a quedarse a las puertas de un título de Grand Slam como el año pasado en París, donde perdió la final ante el suizo Roger Federer, a quien en la presente edición del Abierto de Francia eliminó en cuartos de final.
Este es el séptimo título de Gran Slam que gana Nadal, con la particularidad que es el primero donde no vence en su camino a la gloria a su archirrival contemporáneo, Roger Federer.

