"Bien, bien, bien". Puño derecho apretado y abrazo fuerte con su ayudante de campo, Julio Gaona. Con esas palabras y ésos gestos, Enrique Hrabina celebró la victoria ante los jujeños. Fue el otro lado de lo que vivió apenas cinco días atrás con el empate en tiempo adicionado de Rafaela y que lo tuvo dentro del campo de juego gritando de bronca por el gol recibido. Para el Ruso, esta vez fue la otra cara de la moneda. La más linda, está claro.
"Pienso que el equipo mostró su madurez. Pegó en el comienzo de cada tiempo y eso fue demasiado para un Gimnasia que sabíamos que venía bastante golpeado pero al que había que saberle jugar", analizó Quique quien por primera vez en el Verdinegro utilizó una remera blanca como vestimenta en su torso.
La punta del torneo fue otro motivo de balance para el DT: "Es importante pero más que nada por el tema que te marca que estás por el buen camino. Pero acá la meta sigue estando muy lejos ¿Si somos candidatos? No lo sé. Si a medida que pasen los partidos nosotros seguimos ganando seguramente lo seremos. Repito que falta mucho, aunque ganar un partido de esta forma sirve y mucho por un tema mental y futbolístico".

