River cerró ayer un semestre para el olvido con un agónico empate 1-1 frente a Quilmes, en un accidentado encuentro que se jugó en el sur del conurbano bonaerense, por la última fecha del Torneo Inicial. El juvenil Lucas Pérez Godoy, a los 50 segundos del segundo tiempo, puso en ventaja a los dirigidos por Blas Giunta, pero Carlos Carbonero, a los 59’ (el partido estuvo detenido varios minutos por incidentes entre hinchas de Quilmes y la policía), consiguió la igualdad. Con el empate, River quedó entre los cuatro peores equipos del torneo, con apenas 21 puntos, al igual que Quilmes y sólo por encima de Colón y Racing.

River intentó asumir el protagonismo del partido, pero se topó con un Quilmes sólido. Las escaladas de Carlos Carbonero y Leonel Vangioni por los costados fueron casi las únicas vías de ataque de River, aunque la mejor chance llegó por un zapatazo de Ramiro Funes Mori, quien a los 19 minutos sacó un potente remate desde la izquierda y la pelota sacudió el travesaño. Quilmes concentró casi exclusivamente sus fuerzas en defensa y le costó replicar los avances ‘millonarios‘. Cada vez que recuperaba la pelota, le costaba manejarla con claridad y la dividía sin sentido. De hecho, la única chance del local llegó mediante un tiro libre que ejecutó Miguel Caneo a los 18, pero su remate, de frente al arco, fue bien detenido por Marcelo Barovero. Cuando se jugaban 30 minutos de la primera parte el encuentro estuvo detenido durante más de dos minutos, debido a que un plateísta local agredió al árbitro Germán Delfino (ver aparte). De allí hasta el final, los dos equipos entraron en una meseta y se prestaron la pelota, sin lograr llevar peligro al rival. Todo muy diferente fue en el segundo tiempo, ya que a los 50 segundos, Pérez Godoy le ganó dentro del área a Eder Alvarez Balanta luego de un tiro de esquina de Sebastián Romero y luego de su cabezazo la pelota ingresó junto al palo derecho de un Barovero inmóvil. Ni el hombre de más que tuvo River desde los 5 minutos fue suficiente para River, ya que nunca encontró la manera de romper el cerco defensivo de Quilmes. Delfino detuvo el encuentro en dos oportunidades en la segunda parte. En los 22 minutos adicionados al tiempo reglamentario, River buscó con intensidad pero sin ideas la paridad en el marcador. Sin embargo, y cuando parecía que River no podría romper la resistencia de Quilmes, Carbonero, a los 59 minutos, tomó la pelota dentro del área tras un pase de taco de Andrada y sacó un potente remate que venció a Peratta y decretó la igualdad final de un juego accidentado.