Es barrio porque nació en Lanús. Es glamour porque vivió en Roma y ahí cambió su look para siempre. Es una celebridad porque está en pareja con la reconocida actriz Jimena Barón, y desde que volvió al país fue tapa de las principales revistas del espectáculo.



Video: Pelea con Lamela en la Roma.

Es picardía porque el domingo, cuando el defensor de Estudiantes Leandro Desábato le insultaba a su actual mujer, él decidió darle de "comer pasto". Se trata del personaje del fin de semana en nuestro país: Pablo Daniel Osvaldo, quien a los 29 años está cumpliendo el sueño de su vida. "Jugar con la camiseta de Boca, el club que iba a ver cuando era pibe", contó en su vuelta al país.



Video: Enfrentamiento con hinchas en Brasil 2014.

Papá de cuatro hijos, el Loco, como lo apodó Arruabarrena apenas desembarcó para jugar este semestre en el Xeneize, transita su momento más feliz. Las chicanas del siempre al filo del reglamento Desábato no lo sacaron de foco y un gol suyo (el séptimo en seis encuentros en Boca) le permitió al equipo quedar a un paso del líder, San Lorenzo. Osvaldo hizo más llevadero "el duelo" por el retiro del máximo ídolo del club más popular del país, un tal Juan Román Riquelme. La Bombonera no utiliza ese grito de guerra pidiendo por "el 10" como reclamo, sino que corea el nombre del Metralleta, apodo que se ganó este futbolista nacido en las inferiores de Lanús en su paso por Fiorentina, de Italia. "Batistuta fue uno de mis ídolos y cuando jugaba en la Fiorentina y hacía un gol lo celebraba como él lo hacía por pedido de los hinchas", reconoció. Su romance con la azul y oro fue inmediato. Desde que pisó el palco de Diego Maradona (su pareja es amiga de Dalma, una de las hijas del Pelusa) para observar el debut de Boca en el torneo ante Olimpo se generó el idilio. En el vestuario también sus compañeros lo valoran: a muchos de ellos, al menos por ahora que todo es color de rosas, no les importa que sea el mejor pago del país con un salario que según diversas fuentes supera claramente el millón de pesos por mes. "Es un gran tipo, cero estrella", lo elogió su compañero en ofensiva, el Pachi Carrizo. Osvaldo debió pegar la vuelta a su país luego de la pelea con Mauro Icardi, en su reciente pase por el Inter, su 10mo club en igual cantidad de años como profesional desde que debutó en Huracán en el 2005 de la mano de Néstor Apuzzo. Sobre sus cambios de rumbo constantes, Osvaldo fue bien claro hace unos días: "Uno de los tatuajes que tengo (son más de diez) es una golondrina, porque me siento identificado pues no soy de estar mucho tiempo en un mismo lugar", se sinceró. Obviamente lleva los nombres de sus herederos en la piel: Gianluca, Victoria, María Elena y Morrison, su hijo con la actriz. "Cuando Daniel me dijo la chance de jugar en Boca, no dudé en decirle que agarre viaje, porque el nene tiene un año y sería un sueño para él jugar en este club", destacó Barón.

Su look de estrella de rock es una marca registrada que adoptó en el Viejo Continente. "Cuando fui al Espanyol de Barcelona me cambió un poco la cabeza en ese sentido. De chico no tenía la posibilidad económica de ser muy selectivo, me ponía lo que viniera, lo que me dejaban mis primos", puntualizó. La música es otro ítem que lo destaca y ahí la elección está bien marcada sobre su predilección: el rock. "Escucho un poco de todo, no tengo un artista… Son momentos. Yo digo siempre que la música es un estado de ánimo. Lo que escuchás depende de cómo estés. ¿Qué momento de Boca es el actual? Stone… ojalá que sea muy Stone, muy para arriba", remarcó.




Video: Discusión con Icardi en pleno partido.

Claro que no todo resultó feliz en los casi dos meses en el país. Un robo a su pareja, incluido el secuestro de una camioneta
de alta gama, y el rumor sobre una fiesta sexual de "bienvenida" de algunos compañeros (Juan Manuel Martínez y Jonathan Calleri sonaron como sus laderos) junto a un par de señoritas antes del debut por la Libertadores, resultaron los puntos negros. Igual, tampoco faltan los que lo tildan de "humosvaldo", en alusión a sus gestos o frases que llenan los oídos de los hinchas. "Una vez cuando dije que quería venir a jugará acá, me re insultaron por Twitter. "Dejá de vender humo" me pusieron. Me gustaría verla hoy a esa persona que lo escribió", rememoró, sonriente.



Video: Con Desábato, el domingo.

Su contrato express con Boca finaliza el 30 de junio, con la chance de que se extienda para jugar lo que le pueda quedar de vida a su equipo en la Libertadores, post Copa América. Si el Xeneize lo quiere de forma definitiva deberá desembolsar 7 millones de dólares. Parece mucho, aunque nada es imposible. Por eso Osvaldo vive el presente a pleno, como buen "star" que es.