Era sabido que la lucha por el predominio de la zona en la que se enfrentarían podrían causar algún encontronazo. El técnico de Boca, Rodolfo Arruabarrena, reconoció que durante la semana aleccionó a sus hombres, especialmente al delantero Daniel Osvaldo para que no reaccionara ante las acciones de los defensores de Estudiantes, “que buscarían sacarlo de las casillas”.
A medida que pasaba el partido, ambos jugadores se fueron midiendo, se tomaron dentro del área y hasta cruzaron algunas palabras desde el inicio del partido para intimidarse.
Todo se potenció a los 26 minutos del primer tiempo, cuando Daniel Osvaldo y Leandro Desábato discutieron por enésima vez y todo terminó en un cruce en el que el delantero xeneize invitó al defensor a ‘comer pasto‘, tratandolo de burro. Tras el polémico gesto, ambos futbolistas fueron amonestados por el árbitro Diego Abal.
‘Jugamos muy bien bajo todo punto de vista. Recuperamos la intensidad que nos faltó en los últimos dos partidos. Estamos contentos‘, comentó el goleador de Boca que vive un gran idilio con la hinchada xeneize.
El cariño que le tributaron los aficionados cuando se retiró para ser reemplazado por Calleri, premió la buena labor y la entrega del punta que llegó de Italia para jugar este torneo. ‘Me voy contento principalmente porque al equipo le va bien y en lo personal paso por un gran momento. Ante todo, le agradezco al hincha por el apoyo‘, confió el hombre al que le nace el hincha de adentro y no lo disimula, como cuando festejó su gol con el clásico, “y dale, Boca, dale” que suele atronar en La Bombonera.

