Néstor Ortigoza fue el autor del gol más importante de la historia de San Lorenzo, el que lo consagró por única vez campeón de la Copa Libertadores, y la dedicatoria fue para sus “hijos”.

“Les dedicó este logro a mis dos hijos”, lanzó un eufórico Ortigoza apenas consagrado su equipo ante nacional, de Paraguay.

“En el penal ya arranqué sabiendo que le iba a pegar al palo izquierdo del arquero”, explicó el ex Argentinos Juniors sobre su conquista, la que determinó el 1 a 0 y la victoria azulgrana.

Y además fue elegido como la figura de la final. “Estoy muy feliz, como todos los muchachos. Este es un verdadero equipo, un gran grupo, y por eso nos merecemos ser campeones”, refirió finalmente un Ortigoza que a punto estuvo de irse de San Lorenzo a fines del año pasado por razones económicas.

En tanto que el defensor Mauro Cetto explicó: “Entramos a la final sabiendo lo que nos jugábamos. Es lógica la expectativa porque se esperó mucho esto”.

“En el segundo tiempo jugamos mejor y lo logramos. Este título es muy justo por eliminamos a tres equipos de Brasil (Botafogo, Gremio y Cruzeiro) y clasificamos en la altura de La Paz (ante Bolívar)”, describió.

Por su parte, Julio Buffarini reconoció: “Esta es una alegría muy grande. Lo logramos junto con los hinchas, que estuvieron esperando esto por mucho tiempo”.