Dentro de, exactamente, una semana, el boxeador Fabián "Noni" Orozco buscará convertirse en campeón nacional de los supergallos. Ese día, intentará destronar al cordobés, Lucas Carranza, en una pelea que no contará con televisación en directo y sostendrán en el Salón de los Bomberos Voluntarios de General Villegas, Buenos Aires.
La oportunidad le llega al púgil rawsino a los 29 años, la misma edad que tenía su técnico Mario Cabello cuando se consagró campeón nacional interino del mismo peso en 2001.
Sólo ocho púgiles sanjuaninos han ostentado en la historia del boxeo nacional coronas argentinas (ver recuadro superior), la obsesión de Orozco es inscribir su nombre como el noveno.
Después de la gran desilusión que le provocó la derrota categórica sufrida a mediados del año pasado con Julian Aristule (Ko 2) que lo alejó de una eliminatoria mundialista, Noni busca reencauzar su carrera profesional.
Apenas le confirmaron que se mediría con el cordobés radicado en la ciudad del sur bonaerense, Orozco ajustó su entrenamiento físico con el profesor Ariel Vega y aceleró su preparación estratégica con Mario Cabello. "El cordobés es más bajo que yo, así que tendré que trabajar en distancia\’, contó Orozco que las tareas aeróbicas las realizó en la pista de atletismo ubicada en el corazón del velódromo "Héroes de Malvinas\’.
"Tengo mucha fe porque a sus cualidades técnicas le agregó una gran mejoría en la traslación sobre el ring", explicó Cabello que todas las tardes monitoreó los ejercicios en la Escuela Taiwán.
Desde la derrota con Aristule (28 de junio del año pasado), Orozco hizo dos combates, ambos los ganó por decisión, los dos fueron a seis asaltos. A Diego Sañanco (28 de septiembre de 2013) y Miguel Cáceres (5 de marzo pasado).
"La pelea será a diez rounds y estoy muy fuerte, me siento con muchas ganas", afirmó el púgil que hizo guantes con Mauricio Muñoz y Segundo Senteno, a quienes agradeció su apoyo. "Me ayudaron desinteresadamente, son unos grandes", afirmó.

