La mamá de Roberval estuvo ayer en la cancha de San Martín acompañando a su hijo y a todo el equipo en el festejo del ascenso en el que su hijo tuvo un papel preponderante. Marcia Conceiçao viajó especialmente desde Pernambuco, Brasil, porque no quería perderse detalles de uno de los logros deportivos más importantes que consiguió su hijo, el ascenso a primera división con San Martín.
Una vez adentro de la cancha de San Martín, Marcia esperaba la salida de los jugadores para celebrar el ascenso con sus hinchas. En ese momento es que la mamá de Roberval contó que “me siento muy orgullosa y agradecida de ver como toda esta gente (mientras señalaba la platea este y la popular norte) reconoce y admira a mi hijo. Esto es algo que siempre soñé, pero que nunca lo viví hasta hoy. Soy muy feliz gracias al cariño que recibe mi hijo de parte de todos los hinchas de San Martín”.
El delantero brasileño que todos aman en Concepción, nació hace 26 años en una ciudad del Norte brasileño y desde la cuna su pasión fue el fútbol. Y así lo explica su madre: “Él comenzó a jugar al fútbol desde muy chico y siempre fue muy apasionado por el deporte. Sus primeras canchas fueron en las calles de Pernambuco. Somos una familia humilde, pero a los 12 años él pudo empezar a practicar en una escuelita de fútbol del barrio.
Desde ese momento soñaba con ser profesional del fútbol y así no los contaba en cuanto momento pudiera. Él me pedía unos botines pero yo no podía comprárselos. En ese momento el prometió que se iba a convertir en profesional y que se los iba a comprar con lo que ganara. Por suerte todo le salió bien y estoy orgullosa de él”.

