Mientras volvía al parque cerrado para buscar la moto, Alberto Ontiveros miraba la medalla que certificaba que había completado el recorrido de la 36ta. edición del Dakar, que tanto esfuerzo le demandó. Comenzó en el mundo de las motos enduro a los 15 años y hoy, con 36, tenía entre sus manos lo que antes había existido solamente en el mundo de sus deseos. Fueron más de 20 años soñando por ese momento. Casi un lustro trabajando, dando pequeños y seguros pasos para poder debutar. Y llegaron las dos semanas que pudo cubrir para terminar en el puesto 49 de la clasificación general y disfrutar ayer en la ciudad chilena de Valparaíso. Así, el ‘Puchi’ se convirtió en el quinto sanjuanino que completa una vuelta de Dakar (Lino Sisterna lo hizo en 3 ocasiones, 2 con su hijo Juan Pablo y otra con Federico, además de Ricardo Martínez) y el primero que lo hace en la categoría motos, con su Yamaha #79.

También fue el único de los 6 equipos que partieron desde Rosario. Y con el puesto 49, iguala la mejor actuación entre los locales, junto al binomio Lino-Juan Pablo Sisterna en 2010.

Pero más allá de las estadísticas, el ‘Puchi’ sabe que estas dos semanas vividas le provocarán una revolución interna. “Estoy tan lleno de emociones y sentimientos, que hay que dejar pasar un tiempo para que pueda asimilar toda esta experiencia”.

Ontiveros tuvo que superar varias y diferentes adversidades, que le hicieron peligrar su continuidad incluso hasta en la penúltima etapa cuando se le rompió la torre de navegación. Por eso, el cuarto mejor argentino clasificado reconoció que esas emociones empezaron a invadirle ayer, ya en el recorrido de la última etapa.

“Fui reviviendo las situaciones que ocurrieron durante la carrera y también de las que pasaron para poder debutar. Me acordaba de gente que ya no está y está mirando. Muchas cosas, todas lindas. La satisfacción es enorme”, señaló.

El día inolvidable para Ontiveros continuó con el reencuentro con sus familiares y amigos y luego, el desfile en la rampa de llegada, donde recibió la presea.

“No pudo ser todo perfecto porque mi viejo fue a verme a un tramo de la carrera y luego no pudo salir, por lo que no llegó a tiempo para compartir ese momento en el podio”, agregó el ‘Puchi’, quien hoy se reunirá con el equipo que lo asistió en carrera y luego de un par de días de descanso, retornará a San Juan.

“El Dakar deja una enseñanza. Ante las adversidades no hay que detenerse, siempre hay una solución y hay que intentarlo”, acotó el Puchi, medalla en mano.