Alberto Ontiveros, al comando de su moto Yamaha, está cumpliendo el sueño de toda una vida de disputar un Dakar. La tercera etapa del rally fue más que especial para el Puchi ya que representó el regreso a San Juan luego de partir el domingo desde Rosario. Ontiveros demostró que la localía le hizo muy bien pues resultó el segundo mejor argentino dentro de las motos en este parcial que unió San Rafael con nuestra provincia, ubicándose en el puesto 35 de la etapa con un tiempo de 5h10m39s. Desde el vivac de Barreal, donde se alojaron las motos y los cuatriciclos en esta etapa denominada maratón por la organización (no pueden recibir asistencia de mecánicos hasta mañana), el Puchi contó su emoción por los gritos que sintió arriba de la moto mientras aceleraba a fondo. “El aliento de la gente fue tremendo. Si bien uno va acelerando y a full en todo momento, es impresionante como se siente cuando la gente te impulsa”, destacó Ontiveros, quien contó que como lado negativo de la etapa maratón es que casi no tuvo contacto con su familia. “Sólo los pude saludar un momento antes de ingresar al vivac. Acá adentro (por el vivac) sólo tenemos el celular para hablar con la gente de afuera”, destacó el piloto.

“El Dakar es una aventura cada día. Por ahora vengo realmente bien y estoy muy conforme con lo que me está brindando la moto. La verdad que en la etapa de hoy (por ayer) hubo cambios bruscos con el tiempo: pasamos de los 3º al comienzo a los 45º con que terminamos la etapa. Además, había mucho polvo en el paso por Pedernal y eso hacía peligroso el hecho de tener un golpe en la moto”.

Para el Puchi “ahora se vienen caminos parecidos al de San Juan, pero luego empezarán las dunas. Será todo un desafío”.