Córdoba, 9 de abril.- Cuando todo parecía volver a la tranquilidad tras la victoria ante River, en el Pirata se encendieron las alarmas. Juan Carlos Olave, una de las figuras y referentes del team de Zielinski, fue procesado por los incidentes acontecidos en Santa Fe en 2012. Aunque todavía no haya una condena, el arquero podría quedar inhabilitado por un año para jugar al fútbol profesional. No sólo eso, si es condenado también deberá abonar un monto cercano a los 100 mil pesos.
Durante el match del 18 de agosto de 2012, frente a Colón en Santa Fe (empataron 2-2), Olave golpeó a Esteban Santa Cruz, un bombero santafesino, mientras los hinchas Piratas eran desalojados del estadio. Debido a la agresión, fue acusado de haber causado lesiones leves y dolosas en un espectáculo deportivo. "La ley Nacional del Deporte estable que si un jugador de un equipo incurre en algún delito del índole penal, se le aplique subsidiariamente una pena de inhabilitarlo y allí el mínimo de un año. Esto es lo grave para el futbolista", contó Andrea Ramos, abogada del bombero.
Además, la doctora hizo hincapié en la falta de compromiso de Olave. "El fiscal pidió que llegáramos a un acuerdo, pero la otra parte subestimó los hechos", acusó. Pensando en las probabilidades de que el procesamiento pase a ser condena, Ramos aseguró: "Es casi seguro en un 85 o 90 por ciento que después se lo condene". A la hora de pensar en el accionar de los abogados del arquero, fue tajante: "Si apelan, sería solo una dilatación, una chicana judicial. El procesamiento va a quedar firme, lo puedo asegurar".
