La presión no se terminó. Liberado ya del estigma de pelear por una clasificación que fue misión imposible, ahora Sportivo Desamparados empezará a saldar su propia deuda cuando visite a 9 de Julio de Rafaela, buscando ese primer triunfo en esta Fase Final que tan esquiva le fue. Ese es el objetivo y no se tratará sólo de jugar por cumplir. Es que pese a la semana desprolija que incluyó apenas dos entrenamientos completos con la nueva dupla que forman Sergio López y Marcelo Castro, Desamparados tiene la obligación de demostrar que estar entre los 8 mejores de la temporada no le quedó grande.

En lo futbolístico, la dupla recuperará la línea de 4 en el fondo con dos cambios: Tomás Salinas como lateral derecho y Federico Varg como primer central. En el medio, Matías Garrido y Miguel Guirado tendrán su chance como titulares, manteniendo a Mariano Núñez como el generador de juego. Arriba, la receta no cambia respecto de lo que hacía Magistretti con Silvio Molina de media punta y Gustavo Pereyra como único atacante neto.

Enfrente estará 9 de Julio con sus limitaciones. De visitante, en San Juan, mostró orden para cerrarse y conseguir su objetivo. Ahora, sus necesidades son otras y tendrá que salir, dejando espacios. Ese es un interrogante que tendrá que resolver como local y que puede ser la llave de la victoria para Desamparados.

El cierre de esta Fase Final merece tener brillo. Eso es lo que Sportivo pretende, levantando las banderas de la dignidad para terminar con una temporada más de frustraciones.