El seleccionado argentino de vóleibol cayó ayer sin atenuantes ante Rusia por 3 a 0, con parciales de 25-22, 25-17 y 25-15, y de esta manera quedó relegado a pelear por la obtención del noveno puesto en el Mundial que se disputa en Italia. Con la derrota, el seleccionado argentino, que finalizó tercero en la zona P de la tercera fase, se medirá mañana frente a España, y de ganar se aseguraría el décimo lugar, para luego ir por el noveno, aunque quedará por debajo del primer objetivo que se plantearon, que era estar entre los 8 mejores.

Los dirigidos por Javier Weber en ningún momento pudieron imponerse a la fortaleza del seleccionado ruso, que lo vapuleó y ahora buscará su lugar entre el quinto y el octavo puesto de la cita ecuménica. El poderío ofensivo del seleccionado europeo, que fue demasiado para el representativo nacional, tuvo a Maxim Mikhaylov y a Dmitriy Muserkyi como sus goleadores con 13 puntos. Por su parte, el seleccionado argentino, con marcados errores en la recepción, tuvo una vez más en Facundo Conte a su máximo anotador, con diez puntos. La diferencia entre ambos seleccionados, que queda al descubierto al observar los 75 puntos de los rusos sobre los 54 que consiguió Argentina, se refleja además en la contundencia en aspectos claves como el boqueo, vía por la cual los europeos consiguieron 8 puntos y el seleccionado de Weber sólo 3. De esta manera, con el encuentro que se disputó en el Nelson Mandela Forum de Florencia, el representativo nacional cerró su participación en el Grupo P sin triunfos, luego de caer en el primero de los encuentros de tercera fase ante Serbia por 3 a 1 (28-26, 16-25, 25-21 y 27-25). Así, y luego de imponerse en sus dos presentaciones, Serbia finalizó en el primer puesto y disputará las semifinales, Rusia quedó segunda y buscará su lugar entre el quinto y el octavo puesto.