Tres de los barrabravas procesados por los violentos incidentes producidos en la antesala del partido que Quilmes disputó con All Boys dejaron ayer el hospital donde estaban internados, mientras el presidente del club, Aníbal Fernández, desligó a la institución del grave enfrentamiento. Los barrabravas de Quilmes se retiraron del Hospital Isidoro Iriarte sin recibir el alta médica, aunque no se fugaron como se había informado en un principio.

En tanto, Aníbal Fernández desligó al club de los enfrentamientos y dijo que tiene que haber “gente preparada en los accesos” para constatar quién entra a la cancha. “No me interesa en lo más mínimo que esta gente participe del espectáculo. Que actúen y los metan presos. Quilmes no tiene nada para darles a los barras”, afirmó el dirigente.