Dio todo. Hasta la última gota de sudor y esfuerzo. Pero no le alcanzó. Igual Unión de Villa Krause demostró su vigencia en el hockey sobre patines nacional. Cayó en la final del Campeonato Argentino de Clubes ante Petroleros de Mendoza (2-0) luego de un partido muy parejo, que se definió en los últimos minutos de cada tiempo. Con goles de los hermanos Julián y Lucas Martínez, respectivamente, pero por sobre todo con una soberbia actuación del arquero Valentín Grimalt, el jugador que privó del empate al equipo sanjuanino por varias veces y que fue la gran figura del Campeonato.

La final arrancó pareja, como era de esperar. Con Petroleros haciendo una posesión más profunda de la bocha y con Unión expectante. En los primeros 10’ apenas una única jugada de gol frente a uno de los arcos. Fue cuando Lucas Martínez estuvo a punto de abrir el marcador en favor de los mendocinos. Se la atajaron. Y en ese lapso una baja sensible para el propio Petroleros: la de su capitán Matías Baieli. Un golpe en una de sus rodillas y out prácticamente, aunque en el complemento volvió a entrar. Unión empezó a discutir el dominio del juego. Pero eso a Petroleros le vino bien, porque se puso su traje favorito: el del contragolpe. Lucas Martínez y Famar tuvieron el gol en sendas contras. Por Unión Ariel Goransky casi abre el tanteador.

Hasta que llegó el minuto 17 y el tablero sufrió la primera modificación. Julián Martínez, por derecha, sacó un tiro sorpresivo que se coló en el ángulo opuesto del arco de Martín Miguel. Unión, herido, se fue con todo. Y tuvo el empate pero la suerte se lo negó. Es que Albarracín, por dos veces, y otra Goransky estrellaron sus tiros en los palos.

En el complemento, Petroleros se metió más atrás y sólo Lucas Martínez intentó algún contragolpe. Todo se hizo de Unión. El dominio, las oportunidades. Inclusive, Petroleros llegó a las diez infracciones y el pibe Albarracín fue el encargado del libre directo, a los 8 minutos. Pero apareció la figura de Valentín Grimalt en el arco mendocino y contuvo. Y el mismo arquero concretó otra grandiosa: 2’ después le atajó un penal a Ariel Goransky.

Estaba claro que Unión no se daría por vencido hasta el final. A los 11’ se escapó el juvenil Almiñana y por centímetros no empató. Ya por ese entonces jugaban a cara de perro. Especialmente Unión, que mandó a la cancha a su hombre símbolo, Mauricio Galdeano. Estaba claro que lesionado no sería lo mismo pero su sola presencia ya era un problema para el rival.

Tanto que a los 14’ una genialidad del propio Galdeano dejó solo a Chirino, que estrelló su tiro en el palo. Dos minutos después Almiñana lo tuvo pero atajó Grimalt. Pero llegaron los dos últimos minutos y Petroleros, con todo el campo para la contra, anotó el segundo (gran definición de Lucas Martínez). Unión la peleó hasta el final pero no pudo. El hockey agradecido a los dos por semejante definición en el cierre de un gran torneo.