El seleccionado argentino de vóleibol, conformado por jóvenes promesas entre las que se encuentran los sanjuaninos Federico Pereyra y Rodrigo Quiroga, le dio batalla de igual a igual al poderoso Brasil, ganador de ocho de las últimas diez ediciones, pero finalmente perdió por 3 a 0 en la semifinal de la Liga Mundial y por ende hoy jugará por el tercer puesto.

El equipo "albiceleste", que ya superó su mejor actuación histórica que había sido la quinta posición en 2010 y 2009, perdió por parciales de 25-22, 42-40 y 25-23 tras una hora y 35 minutos de juego en el estadio Ergo Arena de la ciudad de Gdansk, en Polonia, sede de la fase final del prestigioso certamen.

En consecuencia, el seleccionado dirigido por Javier Weber buscará hoy coronar con la medalla de bronce su destacada labor en la Liga Mundial, cuando juegue ante Polonia (desde las 12, por ESPN+). Los locales cayeron en la otra semi frente a Rusia por 3-1.

Facundo Conte resultó una vez más la figura nacional con un total de 20 puntos y fue bien secundado por Federico Pereyra con 15.

En esta jornada, Argentina, con un joven plantel que tiene una gran proyección a futuro, no se amilanó en el clásico sudamericano ante una potencia como Brasil, actual tricampeón mundial (2010, 2006 y 2002) y subcampeón olímpico en Beijing 2008.

El trámite del partido fue parejo a lo largo de los tres sets y la clave del triunfo brasileño estuvo en su capacidad para resolver a su favor los momentos clave de cada uno de los sets, ya que la experiencia de sus jugadores pesó más que el empuje y las ganas que mostraron los argentinos.

Argentina, que en la edición pasada perdió sus 14 partidos, se había clasificado a semifinales como líder del grupo E de la segunda ronda, en la que venció a Italia (3-1) y Bulgaria (3-0), mientras que con el primer puesto asegurado y algunos cambios para resguardar jugadores, perdió ante Polonia (3-2). Hoy tendrá revancha y nuevamente ante los locales. Es por qué los argentinos apostaran a la mística que los llevó a ser la revelación del certamen y así quedarse con el tercer lugar del podio. Algo que hasta ahora, no se ha logrado y de conseguirlo será histórico.