La llegada del volante Leandro Romagnoli que se daba como prácticamente asegurada a fines de la semana anterior, sufrió ayer un vuelco inesperado cuando comenzó a terciar Fluminense, de Brasil, para hacerse con los servicios del ya ex jugador del portugués Sporting de Lisboa.
Con el "Pipi" el técnico Diego Simeone tenía colmadas sus expectativas de refuerzos, ya que iba a ser el enganche de un equipo que iba a jugar con su esquema preferido: 4-4-1-1.
"Estaría bueno jugar en Fluminense. Tengo una oferta de San Lorenzo, pero voy a estudiar la mejor propuesta. El fútbol brasileño anda bien, porque hay grandes jugadores allí", dijo ayer el propio Romagnoli a Radio Brasil desde Lisboa.
