¡Por fin San Martín! Hubo que esperar 258 días para que el Verdinegro ganara nuevamente de visitante. De aquel 2-0 ante Belgrano, en Córdoba, con los goles de Sebastián Penco, en junio del año pasado al triunfazo de anoche en el Parque mendocino ante Independiente Rivadavia, por la 24ta fecha de la B Nacional. Un 4-3 que alimenta la ilusión de soñar con el ascenso a Primera, porque está claro que el déficit de este equipo está cuando sale de Concepción. De local, volver a la máxima categoría es su piedra basal.
Lo que a priori parecía un esquema demasiado cauteloso de Juan Manuel Azconzábal dio sus frutos con el gol a los 5’ del capitán, Cristian Alvarez. Es que tras el tanto del Pelado de media distancia, el esquema de 4-4-2 sin ningún delantero natural, tuvo su efecto pues le copó la mitad de cancha a los mendocinos. Además, San Martín tuvo la virtud en esa etapa de ser punzante en los metros finales. Por eso el propio Alvarez casi estira la ventaja a los 22’ pero el arquero Ayala la mandó al córner. A los 27’, Salas realizó una gran jugada personal que no pudo terminarla en gol por la gran intervención del arquero. La condena para el Verdinegro fue la falta de contundencia y por eso a los 39’ padeció la igualdad local: tras un centro pasado la bajó Rodrigo Gutiérrez y entró por el medio del arco Martín Pucheta para estampara la igualdad. Pese al duro golpe por el empate, San Martín tuvo la virtud de reponerse rápidamente y eso lo ratificó a los 46’ cuando Federico Poggi se metió en el área de la Lepra y tras un centro atrás apareció con su derechazo letal Pablo López para irse al descanso en ventaja.
El arranque de San Martín en el complemento fue demoledor. Le metió dos manos al mentó a Independiente que lo dejaron grogui para el resto del partido. Primero, a los 6’ Ezequiel Michelli, justo en su debut como titular, estiró la diferencia con un centro que terminó adentro del arco mendocino para el 3-1. El Verdinegro no lo dejó ni levantarse al rival que a los 10’ nuevamente lo golpeó duro: una estupenda maniobra de Lucas Salas derivó en el toque al gol de derecha de Iván Pérez. Era todo de un solo lado, pero Francisco Mattia tocó el balón con la mano en su propia área y Walter García descontó de penal para darle algo de suspenso a la media hora decisiva. Todo se potenció a los 41’ cuando Luis Ardente dejó escapar un centro y aprovechó Diego Cardozo. Luego, llegó el sufrimiento y el desahogo por un triunfo muy esperado.

