La molestia que sintió Luciano Pocrnjic tras el empate ante Belgrano el jueves pasado, fue mucho más que eso. Tras los estudios que se le realizaron al arquero de San Martín, el diagnóstico fue luxación del dedo pulgar de la mano izquierda, además de tener cortado el ligamento. Toda una complicación, ya que la única solución es quirúrgica, pero una operación le demandará al santafesino dos meses de recuperación y él no quiere perderse este momento donde marchan punteros con el Verdinegro en la B Nacional.

"Estoy con el dedo inmovilizado, está un poco inflamado producto de la lesión y recién vamos a saber si puede jugar el miércoles o jueves cuando hagamos fútbol y veamos como responde el dedo", contó ayer Luciano Pocrnjic, quien anímicamente está perfecto y con fe de poder seguir atajando.

El santafesino jugó casi 60 minutos ante los cordobeses con el dedo en esas condiciones, dado que en el primer tiempo cuando saltó, lo desacomodaron en el aire y la pelota le pegó en la punta del dedo y ahí se produjo la lesión. "Fue una jugada tan rara", recordó.

Luciano es uno de los pilares del equipo de Hrabina y uno de los jugadores que ya se ganaron el puesto por su entrega, labor y presente. Ayer contó que está con un "dolor permanente", pero no quiere salir del equipo. "Yo quiero seguir jugando con el dedo como sea y soy muy optimista en que podré hacerlo, porque para solucionarlo hay que operarse y la recuperación tarda dos meses", agregó.

El arquero ya sabe lo que es pasar por una operación de esas, puesto que en el "97 cuando atajaba en Huracán de Tres Arroyos sufrió la misma lesión, pero en el pulgar de la mano derecha. "Esa vez fui a trabar y me metieron una patada, y la zona se me puso negra y ahí sí me tuve que operar", recordó.

Por el presente de San Martín "Lucho" no quiere perderse ningún partido y si tiene que jugar con la inflamación y el dolor en su dedo, mientras sean soportables como hasta ahora estará en el arco Verdinegro. "Trato de pensar que se puede recuperar y evolucionar para seguir jugando porque yo no quiero parar".

La lesión en el dedo "gordo" (llamada así vulgarmente) no puede ser infiltrada ya que hay una rotura en el ligamento por lo que sería inútil, puesto que no causaría ningún efecto por la gravedad de la lesión. "Incluso ni con tratamiento kinesiológicos porque el ligamento esta cortado", acotó.

Pocrnjic está muy esperanzado en poder jugar el domingo en Corrientes ante Boca Unidos más allá del dolor continuo que siente y para ello se pondrá una cinta que le mantiene firme el dedo, sin quitarle la articulación. "Contra Belgrano jugué así mucho tiempo y lo pude soportar, es cierto que estaba caliente (el cuerpo) pero considero que puedo aguantarlo y que con el pasar de los días se va a recuperar el dedo", tiro el 1.

Aunque su deseo recién se sabrá entre mañana y pasado, cuando el plantel haga fútbol y Pocrnjic sienta como responde su mano. "Cuando tenga impacto y vea si el dolor es profundo o no puedo atajar, ahí recién pensaré en otra cosa, por ahora sólo trato de pensar en que puedo jugar", expresó "Lucho", quien está muy esperanzado en seguir defendiendo el arco de San Martín y tratar de que todo vuelva a estar ok.