No habían pasado ni siquiera cinco minutos y más de 200 personas ya festejaban a puro grito en el microcentro sanjuanino. En media hora, ya eran aproximadamente 3 mil los fanáticos que celebraban el campeonato más esperado: River ganó la Libertadores. Allá, en la lejanía de Buenos Aires, los hinchas festejaban bajo una torrencial lluvia. Acá, en San Juan, los fanáticos lo hacían con las secuelas de lo que dejó el Zonda sanjuanino. Papeles, bombas de estruendo y fuegos artificiales iluminaban el cielo sanjuanino mientras los “millo” daban la vuelta olímpica más esperada. Y sí, la espera valió la pena y el festejo fue a lo grande, porque la Copa Libertadores, ya no es un obsesión…