Tenía que ganar y ganó. Jugaba en su casa y a eso le sacó provecho. Newell’s Old Boys de Rosario quedó bien parado en una de las llaves de semifinales de la Copa Libertadores de América 2013. Anoche le ganó 2-0 al Atlético Mineiro de Brasil y ahora irá con ventaja a la revancha de la semana próxima en Belo Horizonte. Por eso el objetivo de llegar a la final del torneo continental está más cerca.
Los goles del partido los anotaron dos emblemas del equipo rosarino: Maxi Rodríguez y Scocco. Ambos fueron en el segundo tiempo, cuando el equipo rosarino atacó a su rival y parecía que no lo quebraría.
El partido arrancó ciertamente parejo. Es que los dirigidos por el Tata Martino tuvieron la posesión de la pelota pero estratégicamente los brasileños dominaron la situación. No lucieron tan ofensivos como lo decían sus pergaminos. Más bien se armaron fuertes en el fondo y trataron de buscar el arco rival con pelotazos sorpresivos. En uno de ellos, Bernard casi anota de no haber sido que el arquero Guzmán le ‘pelliscó‘ la pelota entre sus piernas.
Pero Newell’s también tuvo sus oportunidades claras y el otro arquero -el brasileño Víctor- fue el encargado de ahogar el grito de gol de los rosarinos. Primero a Maxi Rodríguez y, después, a Scocco. Así, el primer tiempo se fue con el orden de ambos y también con el celo en la marca. El tablero en blanco dejó en claro que para ninguno de los dos sería fácil la victoria.
El complemento largó con mayor intensidad de ataque de los locales. Newell’s le dio completa libertad a sus laterales para que pasen al frente, por eso Casco, especialmente, tuvo a mal traer a los marcadores rivales. Mineiro, en tanto, trató de aprovechar algún error. Casi lo consigue cuando el arquero Guzmán se equivocó, pero no se les dio.
Hasta que a los 17’, después de insistentes ataques, llegó el primer gol local. Fue tras un centro desde la derecha y Maxi Rodríguez metió el frentazo goleador, cambiándole el palo al arquero brasileño. El segundo se dio recién a los 35’ y llegó tras un tiro libre espectacular de Scocco. Lo que quedó no varió nada. Newell’s fue delirio. Mineiro sólo piensa en la revancha.

