No era el final que esperaba cuando llegó hace apenas 98 días. Con sólo nueve encuentros dirigidos, convirtiéndose en el quinto entrenador que menos duró en San Martín dentro la B Nacional, Oscar Craviotto tuvo que dejar el cargo tras los dirigentes pedirle la renuncia el domingo, post empate 1-1 con Almagro. Justamente la producción del equipo quedó en la mira tras ayer algunos dirigentes asegurar que "nosotros no echamos al técnico, lo hicieron los jugadores con su actitud en la cancha". Otto prefirió una mirada diametralmente opuesta a la de sus ex jefes. Volvió a remarcar la actitud positiva del plantel y sostuvo que está convencido que hay material para luchar una Promoción.

-¿Qué balance hace de su gestión?

-Diría que fue regular. Lo explico en un ejemplo claro, cuando llegué estábamos octavos y ahora que me voy el equipo continúa en esa posición. La diferencia es que ahora estamos más lejos del puntero.

-¿Cuál fue su sensación en el día después de su despido?

-Obviamente no estoy contento, todo lo contrario. Diría que me siento triste por este final. Pero ya está.

-Ahora más en frío, ¿cómo analiza el partido del domingo?

-Se dio una situación parecida a la de los encuentros con Platense y Ferro, donde podríamos haber hecho algo más. Esas veces pensé que era por el calor húmedo, pero contra Almagro nos pasó lo mismo. No podíamos dar dos pases seguidos. Fue una situación que se repitió en esas tres oportunidades.

-¿De qué manera evalúa la actitud de los jugadores?

-No tengo reproches en ese sentido. Los jugadores me respondieron en todo momento. No tengo quejas para con ellos. Por eso me voy a ir a despedir de todos mañana (por hoy).

-¿Considera que haber tomado el cargo llegando desde Guatemala, le puede haber jugado en contra respecto de conocer el plantel?

-En algunos casos sí. Por ejemplo, es cierto que no conocía a Maxi Herrera cómo jugaba, pero lo puse y anduvo bien. A Darío (por Husaín) lo conocía de verlo jugar, pero nunca había convivido en una concentración con él. A Raúl Damiani también lo había visto, pero también desconocía cómo respondía ante un insulto por ejemplo.

-¿Piensa que habrá otra era de Craviotto en San Martín?

-No lo sé. Es muy apresurado llegar a pensar eso en estos momentos. Si por ahí el equipo está complicado con el descenso y me necesitan, con gusto volvería. El cariño por este club no se me va ir nunca. Acá me retiré como jugador y empecé mi carrera de técnico. Eso no lo olvido jamás.