El holandés Robert Gesink (Lotto Jumbo), se quedó ayer con la etapa reina de la Vuelta de España, en la que, el colombiano, Nairo Quintana (Movistar/foto) sigue de líder, con el británico Christopher Froome (Sky) como escolta, a 54 segundos, cuando aún restan seis etapas importantes incluida una crono individual que podría ser clave. Dos hombres del equipo australiano Orica GreenEdge, el colombiano Johan Esteban Chavez y el británico Simon Yates, completaron el podio del parcial de 196 kilómetros que partió desde el País Vasco y culminó en la cima pirenaica del Col de Aubisque. El español Alejandro Valverde, compañero de Quintana tuvo un mal día y descendió del tercero al décimo noveno puesto en la clasificación general. Hoy toca subir al Formigal, punto final de un parcial de alta montaña que tendrá 118,5 kilómetros de extensión y en el que Quintana tratará de conseguir algunos segundos más de ventaja sobre Froome, porque sabe positivamente que en la contrarreloj de la antepenútima etapa, el triple ganador del Tour de Francia puede arrebatarle la malla roja. El parcial de ayer mostró al nacido en Boyacá, muy activo en el tramo final, donde realizó cinco ataques para abrir una brecha con Froome, pero el keniata, radicado en Inglaterra respondió con una solidez que demuestra que está en buena forma y será un rival al que habrá que respetar hasta la llegada a Madrid.