Lionel Messi falló ayer un penal clave y Barcelona de España, en el Camp Nou, quedó eliminado en la semifinal de la Liga de Campeones de Europa tras empatar 2-2 con Chelsea de Inglaterra y caer 3-2 en el resultado global de la serie. En la ida fue 1-0 para los británicos.

La Pulga, máximo goleador de la competición con 14 goles, estrelló un penal en el travesaño cuando el partido estaba 2-1 a favor del conjunto dirigido por ‘Pep‘ Guardiola; en el último minuto, el delantero español Fernando Torres selló el empate que cerró la serie aprovechando la ventaja conseguida en la ida (1-0).

El último campeón del certamen europeo, que también tuvo desde el arranque a Javier Mascherano, comenzó ganando con los tantos de Sergio Busquets (35m. PT) y Andrés Iniesta (43m. PT), pero el conjunto inglés, que jugará la segunda final de su historia, descontó a través del brasileño Ramires (46m. PT).

De esta manera, el equipo del italiano Roberto Di Matteo, ayudante del destituido Andrés Vilas-Boas, se aseguró un lugar en la final que se disputará el 19 de mayo en Múnich.

El local empezó a dominar, tal es su costumbre, a partir de la posesión de balón pero con un sistema táctico distinto ya que Guardiola apostó por un 3-4-3 con el juvenil Cuenca como titular dejando afuera al brasileño Alves.

Barcelona no sintió el golpe de perder a uno de sus jugadores claves (Piqué tuvo un choco con su arquero Valdez y por el golpe en la cabeza salió reemplazado) y siguió buscando el gol, que llegó luego de una buena recuperación de Alves que abrió a la izquierda para Cuenca, y éste tiró el centro al medio para que Busquets definiera al 1-0. Todo parecía venirse abajo para la visita ya que, luego de la expulsión del capitán John Terry por golpear sin pelota al chileno Alexis Sánchez, Iniesta marcó el segundo tanto que le daba la clasificación al Barcelona. Pero un minuto antes de ir al descanso, Frank Lampard, junto al marfileño Drogba los jugadores más importantes de Chelsea en la serie, habilitó a Ramires que con mucha categoría se la picó a Valdés y enmudeció el Camp Nou.

Apenas comenzaba la segunda etapa, a los cuatro minutos, el árbitro turco entendió que Drogba derribó a Fabregas dentro del área y pitó penal para el dueño de casa. Messi tomó la responsabilidad y se paró frente al arquero Cech pero su disparo se elevó y estrelló en el travesaño para sorpresa de las casi cien mil personas. A partir de ahí, el conjunto de Guardiola no resignó su estilo y arrinconó al Chelsea. Cuando todo Barcelona estaba jugado en ataque, el español Fernando Torres selló la clasificación con una corrida histórica y una definición dejando en el camino a Valdés.