Inglaterra.- Es el equipo sensación de Inglaterra. Cada fecha, asombra por su firmeza y porque no parece sentir la presión de estar tan cerca de la gloria. Es por eso que el Leicester, este humilde club que manda en la Premier League, está en boca de todo el planeta fútbol. Por un nuevo triunfo, esta vez 2-0 de visitante ante el Sunderland, que lo mantiene líder, siete puntos por encima del Tottenham a falta de cinco fechas. Y también, por el particular método que su entrenador, el italiano Claudio Ranieri, utiliza para motivar a sus jugadores a que no le hagan goles. ¿Cuál? Comer pizza.
Creer o reventar, es así. Fue antes de un partido contra el Cristal Palace que Ranieri les prometió a sus dirigidos (entre los que se encuentra el argentino Leonardo Ulloa, ex San Lorenzo y Arsenal) que si mantenían el arco en cero, los invitaría a comer pizza. ‘Y por supuesto, mis jugadores dejaron la portería en cero: 1-0. Así que mantuve nuestro acuerdo y los llevé a Peter Pizzeria en Leicester City Square. Pero les había preparado una sorpresa. Les dije: ‘Tienen que trabajar para lograr cualquier cosa. Así que trabajen también para su pizza. Haremos nuestra propia pizza”, contó ahora el DT, en una emotiva carga que escribió para explicar el milagro de su equipo.
A partir de ahí, el Leicester no sólo no paró de ganar (ahora mismo lleva cinco triunfos al hilo). Sino que una docena de veces después de aquella promesa, mantuvo su arco en cero. Como pasó este domingo, antel Sunderland. Acaso ahí esté uno de los secretos mejor guardados de este fenómeno que hoy supera a grandes potencias como el Manchester United, el City, el Arsenal o el Chelsea.
Ranieri, tano hasta la médula, también contó que ahora, cada vez que la promesa se cumple, ya no tiene que invitar: los jugadores hacen su propia pizza. Y recordó la primera vez: ‘Fuimos a la cocina con la masa, el queso y la salsa. Hicimos nuestra propia masa. Fue muy buena, además. Me comí muchos trozos. ¿Qué puedo decir? Soy italiano. Me encanta la pizza y la pasta’, aseguró.
Al torneo le queda poco. Apenas 15 puntos en juego, de los cuales el Leicester le lleva casi la mitad a su inmediato perseguidor: el equipo que dirige al argentino Mauricio Pochettino, que este domingo también ganó: 3-0 al Manchester United de Marcos Rojo. Si conquistan el título, será el primero de la historia del club en la Premier. Y la pizza, acaso, termine siendo la causa del milagro.
