El astro Lionel Messi revolucionó ayer a cientos de fanáticos rumanos a su llegada al aeropuerto de Bucarest y horas más tarde cumplió con su primera práctica de cara al amistoso de mañana entre el seleccionado argentino y el local.

El futbolista de Barcelona fue recibido con fervor los hinchas europeos que se tomaron fotos con él y le pidieron autógrafos, según reportó la agencia DPA. Tras atender con amabilidad las muestras de afecto, el capitán argentino fue llevado hasta la concentración para integrarse al plantel dirigido por Alejandro Sabella, que ayer tuvo su primera sesión de trabajo en la capital de Rumania.

Los jugadores de campo realizaron un trabajo regenerativo en la sala polivalente Parcul Tineretului, mientras que los arqueros Sergio Romero, Mariano Andújar y Agustín Orion se entrenaron en el estadio del Dínamo.

El amistoso con Rumania, que se jugará mañana a las 16 con arbitraje del italiano Gianluca Rocchi, será el número 32 de la era Sabella, que comenzó en septiembre de 2011 tras el despido de Sergio Batista.

El ciclo del actual entrenador argentino registra un parcial de 19 partidos ganados, ocho empatados y cuatro perdidos, con 62 goles a favor y 28 en contra.

Después de visitar Rumania, Argentina jugará dos últimos amistosos en el país antes de viajar al Mundial de Brasil: Trinidad y Tobago (4 de junio en River) y Eslovenia (7 de junio en La Plata).
“Leo es un jugador enorme (…) siempre es un privilegio jugar con él y su presencia a uno lo hace crecer y jugar mejor”, dijo Higuaín en rueda de prensa. El delantero destacó que a pesar de la ausencia de Messi por lesión en los últimos partidos de la eliminatoria sudamericana, el equipo no se resintió. La presencia de Messi en la Selección hace que el resto del plantel crezca y juegue mejor, dijo el delantero del Nápoli a la prensa en suelo rumano.