Lionel Messi llegó ayer al país procedente de España, donde descolla en el Barcelona, y luego de analizar lo que fue una temporada no tan buena, admitió que ya tiene la cabeza puesta en la inminente Copa del Mundo de Brasil.

‘Luego de haber vivido un año muy duro, quiero disfrutar con mi familia estos días de vacaciones y sumarme el 26 al seleccionado con todas las pilas para dar lo mejor posible‘, remarcó el rosarino, quien llegó al aeropuerto de Ezeiza, poco después de las 4.30 de la mañana. Messi, quien no conquistó ningún título este año con el Barcelona, algo inusual en el múltiple campeón club catalán, se trasladó a Rosario para descansar hasta el lunes, cuando comenzarán las prácticas del seleccionado nacional.

‘Fue un año duro, complicado. Tuvimos la oportunidad de quedarnos con la Liga y la desaprovechamos. Me hubiera gustado ser campeón con el ‘Tata’ (Gerardo) Martino por lo buena persona que es, pero no pudo darse‘, añadió.