Después del gran partido que jugó en Colombia la relación entre la Selección y Lionel Messi comenzó una nueva etapa. Había sido criticado en el empate ante Bolivia pero cuatro días después, en Medellín, con una gran actuación reencauzó la historia del equipo en las Eliminatorias.

Ayer, en el Monumental, se escribió el segundo capítulo de este amor incondicional de Messi y la albiceleste en la búsqueda del título que le falta ganar al diminuto genio de la redonda. Ese que muchos le reclaman para reconocerlo el superior a todos.

Ayer, con un gol, una asistencia y la oportuna participación en las otras dos conquistas acalló las voces de los escépticos. Contagió con su magia y demostró su alegría no sólo en sus declaraciones, también en sus gestos. Tanto que festejó su gol colocándose la pelota debajo de la camiseta despejando cualquier duda que hubiera sobre su futura paternidad.

Destacó el apoyo de la gente: “Fue impresionante”, confesó.

Lionel Messi terminó chocho con el triunfo argentino. Dijo estar muy feliz con la victoria, por dos motivos: “La contundencia y la felicidad con la que se fue la gente. Lo importante es que somos primeros y tenemos que seguir unidos hasta el final”, explicó en referencia a la conexión del equipo con su público.

Leo,que lleva seis goles en ocho partidos con la Selección esta temporada, rescató el rendimiento colectivo e indicó: “El primer tiempo fue bueno”. Y cerró, pensando en el futuro: “Ahora viene Brasil. Hay que seguir mejorando y crecer como Selección”.