El inglés Lewis Hamilton extendió ayer el monopolio de Mercedes en la actual temporada de la Fórmula 1, al lograr en el Gran Premio de Bahréin la tercera victoria de la escudería y segunda personal en tres fechas disputadas.
El británico, campeón de la categoría en 2008, se impuso en el circuito árabe escoltado en primer término por su compañero de equipo, el alemán Nico Rosberg -líder del Campeonato Mundial-, y luego por el mexicano Sergio Pérez (Force India). El alemán Sebastian Vettel (Red Bull), defensor del título, finalizó sexto.
Hamilton llegaba de triunfar la fecha pasada en el autódromo de Sepang, Malasia; mientras que Rosberg había ganado en la carrera inaugural de Melbourne, Australia.
El mexicano Esteban Guttiérrez (Sauber) sufrió un espectacular vuelco por un toque del venezolano Pastor Maldonado (Lotus), que motivó el ingreso del auto de seguridad. La carrera estuvo neutralizada durante varias vueltas para socorrer al piloto y retirar la unidad, de la que salió por sus propios medios, sin consecuencias físicas.
Con problemas mecánicos, desertaron también el alemán Adrián Sutil (Sauber), el francés Jean-Eric Vergne (Toro Rosso), el sueco Marcus Ericsson (Caterham) y el danés Kevin Magnussen (McLaren).

