Después de la dura derrota de River que terminó en goleada ante Boca Juniors (0-5) el último sábado, Gabriel Mercado se despachó duro contra sus compañeros Carlos Sánchez y Teófilo Gutiérrez, quienes habían sido expulsados del encuentro.
Mercado dejó la cancha corriendo y bajó rápido las escaleras hacia el vestuario del Malvinas, adonde entró a los gritos. Fue el primero en llegar a ese recinto donde ya estaban Sánchez y Gutiérrez, los dos expulsados del segundo tiempo, motivo que los hacía claramente destinatarios de la bronca del experimentado lateral derecho. “Son unos cag… Son dos cag…” les habría el tucumano. Si bien ninguno de los once que arrancaron el superclásico del papelón se salvó de la reprobación, Sánchez y Teo agravaron la magnitud de la derrota. El uruguayo entró en el segundo tiempo para tratar de achicar la diferencia que en ese momento era de tres goles y apenas si había tocado la pelota cuando se fue de boca con el árbitro Abal y terminó bañándose antes que el resto (estuvo en la cancha apenas 11’). Y el colombiano pareció buscar la roja desde el primer tiempo. Displicente, como si no tuviera muchas ganas de jugar, terminó abandonando a sus compañeros: había visto la amarilla por un golpe de atrás a Monzón y vio la roja directa por fajar -también desde atrás- a Gago. Razones suficientes para que Mercado les apuntara de esa manera en un vestuario que masticó bronca, con miradas cruzadas de furia y desazón, y promesas de hablar mucho a partir de la vuelta al trabajo de ayer temprano en Ezeiza.

