El estadounidense Floyd Mayweather mantuvo su invicto y demostró que es el mejor boxeador del momento junto con Manny Pacquiao, al derrotar por decisión unánime en 12 rounds y de forma amplia a su compatriota Shane Mosley, en la pelea encuadrada dentro de la categoría welter y sin título en juego que se disputó en la ciudad de Las Vegas.
La velada se desarrolló en el MGM Grand Hotel de Las Vegas, donde dos jueces de la Comisión de Nevada fallaron a favor del imbatido boxeador de Michigan con el siguiente puntaje: Dave Moretti y Adelaide Byrd le dieron 119 a 109, mientras que Robert Hoyle marcó 118 a 110. El árbitro fue Kenny Bayles, de correcta actuación.
Mayweather le propinó una paliza durante diez rounds a su guapo pero impotente rival, quien sólo tuvo su momento cuando en el segundo asalto estuvo a punto de derribar al posterior ganador con una derecha a la zona alta.
Sin embargo, Mayweather apeló a su jerarquía y astucia para sobrellevar la situación, posiblemente la más difícil de su carrera.
A partir de entonces, Mayweather controló las acciones mediante su vistoso y efectivo boxeo. Tuvo a maltraer a Mosley con el jab de izquierda, que fue un calvario para éste y se movió permanentemente para no darle blancos fijos al púgil californiano.
Mayweather aceptó este combate ante Mosley cuando las negociaciones con el filipino Pacquiao se derrumbaron debido a las exigencias del estadounidense, de manera especial de que ambos púgiles se sometieran a pruebas de antidoping un mes antes de la pelea.
Ahora se espera que Mayweather enfrente a Pacquiao, quizás antes de fin de año, en un choque que puede marcar un record de recaudación y una bolsa varias veces millonarias para ambos púgiles.
Con esta victoria, Mayweather mantiene su invicto en 41 peleas, con 25 triunfos antes del límite, mientras que Mosley quedó con un palmarés de 46-6-0-1 sd, con 39 nocauts.

