El viernes por la noche, cuando por fallo dividido venció en Mendoza al sanrafaelino Leonardo Cáceres, retuvo el cinturón Latino CMB supergallo para seguir estirando su marca personal (18-2-0, 9 ko’s). Ayer, con el cinturón de campeón arraigado aún más y mientras observaba y analizaba su pelea, Mauricio Muñoz contó cómo fue, que se le complicó por momentos, pero que pasando el quinto round (fueron 10) le encontró la vuelta y cómo entrarle a su rival.

"Se me complicó en varios momentos porque se hizo demasiado enredada. Pero gané por la constancia que tuve de ir al frente, ir siempre para adelante y presionarlo donde más pude", contó el "Monito" sobre el gran triunfo ante Cáceres.

Muñoz tardó en acomodarse y encontrar su lugar porque el rival "disparaba" todo el tiempo. "Cuando me enredé pensé que se me podía escapar. Aunque a partir de la segunda mitad empezamos a pegar y a meter más manos", agregó.

El Monito sabía incluso antes de iniciar la velada (en la noche en que la invicta mendocina Yésica Marcos se adueñó del título mundial supergallo interino al vencer a la brasileña Simone Da Silva Duarte), que si ganaba iba a ser por puntos y no derribándolo. "Sabía que por nocaut iba a ser difícil porque tiene aguante, entonces tenía que esperarlo y entrarle lo más posible ya que sabía que se iba definir por puntos", destacó el oriundo de Chimbas, a quien dos jueces lo vieron ganador por 98-95,5 y 97,5-95 y el restante fue desfavorable por 97,5-97.

Una consecuencia muy importante del triunfo del viernes fue que Muñoz se ganó el derecho para disputar la eliminatoria por el título del mundo, pelea que se desarrollará el próximo 15 de mayo en el Luna Park, con un rival a designar.

"La gente de Mendoza me apoyó mucho. Me dijeron que fui un justo ganador por ir siempre para adelante. Esta victoria me pone muy feliz, pero desde el lunes me meto en el gimnasio pensando en la eliminatoria", cerró el campeón.