Restaban pocos minutos para el arranque del partido y cuando en la pizarra se colgó la formación titular del Verdinegro, la sorpresa fue que Federico Poggi no iba a ser titular, y que quien iba de entrada era Francisco Mattia. Afuera un volante ofensivo con proyección y llegada al gol, y adentro un defensor que aguerrido por abajo y preciso por arriba al sacarle provecho a su 1,89 m de altura
La apuesta de Facundo Sava le salió bien. El espigado defensor fue una muralla para una última línea que cuando atacó fue de tres y cuando defendió lo hizo con cinco. Los atacantes del Canalla lo sufrieron constantemente. “Busqué más altura para frenar los ataques de Central que tiene hombres altos en ataque y por eso la decisión de incluir a Francisco”, contó tras el partido el entrenador Verdinegro.
Mattia, al igual que la historia de Ardente, jugó muy poco en la temporada y siempre tuvo un desempeño impecable. Un acierto de Sava en el último partido de la temporada, en el que todo un año de trabajo estuvo en juego.
No obstante Sava nunca se olvidó de Poggi, y a los 15’ del complemento lo puso en cancha para que el equipo pudiera poner la pelota al piso y frenar los intentos de Central.

