El fútbol volvió tras el receso de Copa América, pero anoche en La Plata estuvo ausente y por ello San Martín igualó 0-0 ante el local Estudiantes por la 16ta fecha. Un empate que suma para el Verdinegro, y más si se tiene en cuenta que estuvo lejos de su nivel. Mientras que lo preocupante es que es el quinto partido al hilo que no puede ganar. El peso de la pretemporada, la falta de juego asociado y poco peso ofensivo, marcaron el paso del Verdinegro por el estadio Único, ante un Pincha que tuvo mayor control de pelota, pero sin poder de resolución.
Es que Estudiantes sólo tuvo la pelota, pero nunca supo cómo herir a un San Martín que defendiendo mostró su mejor cara. No obstante, al momento de recuperar, generar juego y poder llegar al arco de Hilario Navarro, estuvo lejos de su nivel. Fue un equipo dividido, al que le faltaron los nexos y que se evidenció aún más al no tener la pelota y tener que correr de atrás al Pincha.
Ante este panorama, que se dio en prácticamente todo el encuentro, Figueroa y Pumpido no aparecieron en el ataque, Canuhé no pudo aportarle claridad, Covea no sacó provecho por la derecha con sus escaladas y en el medio la dupla Pelaitay-Navarro nunca estuvieron cómodos.
Por ello es que el primer tiempo fue pobre y lo expuesto por San Martín no alcanzó. La mayor parte de esos 45’ iniciales los jugó en su campo. Tuvo lo mejor en el arranque, cuando a los 6’ y tras el centro, el cabezazo de Pumpido fue con fuerza pero al medio del arco, que contuvo fácilmente el arquero Navarro.
Estudiantes contestó sobre los 16’, por la misma vía, y el frentazo de Jonathan Schunke pegó en el travesaño en lo mejor de la noche platense. A partir de allí, el Pincha arrinconó al Verdinegro y explotando el lateral izquierdo empezó a herir al equipo de Mayor, que sin precisión, intentó marcar y no darle tanto libertad al juego del local.
A los 20’, y a la salida del tiro de esquina tras una serie de rebotes, Desábato quedó de frente al arco de Ardente, pero su remate fue totalmente desviado.
San Martín no pudo salir de agobio, y corriendo desde atrás trabajó más de lo que generó. Lo positivo fue la solvencia defensiva y el orden como emblema, para sin pelota para apostar a un respiro. Que lo tuvo a los 38’, con el envío pasado de Canuhé, aunque a Covea le faltó convicción en el salto para meter el cabezazo, dado que fue desacomodado por Alvaro Pereira.
En el inicio del complemente, una falla arbitral le prohibió a Marcos Figueroa romper el resultado, dado que le cobraron una posición adelantada que no existió cuando quedó mano a mano con Navarro. Igual, en su apuesta aguerrida equiparó el partido. Corrió mucho, sufrió el desgaste, no le llegaron y recién mejoró en el último cuarto de hora cuando ingresó Martínez, pero sin ser la solución para un empate que sirve por ser de visitante y porque le costó encontrar su juego.
