Ricardo Martínez, con su camioneta VW Amarok, fue el mejor de los dos sanjuaninos en autos al finalizar en el puesto 36. Tras ingresar al vivac de Zonda el piloto contó sus sensaciones tras una gran etapa y pisar lo que definió como el “fondo de mi casa”.
-¿El balance de esta etapa?
-Fue muy linda, dura y entretenida. Tuvo 300 kilómetros muy movidos, con tierra y pozos. Muy complicada pero por suerte hemos tenido la posibilidad de andar bien, con ritmo. Largamos 40 y pico, y anduvimos rápidamente al ritmo de los primeros 30 que son los autos de punta. Eso te motiva para moverte con mayor velocidad y después cuando entramos a San Juan ya es el patio de mi casa, así que ahí le dije al navegante que disfrutara el viaje, que no navegara, que yo conozco acá.
-¿Y esa ventaja por ser local había que aprovecharla?
-El camino de Barreal-Los Berros lo tengo que haber hecho unas mil veces. Y después entramos por unas quebradas que sé dónde están las piedras. Entonces, es una ventaja que aprovechamos.
-¿El primer objetivo era llegar a San Juan?
-Sí, había que llegar porque empezamos un poco mal: en la primera etapa se rompió una correa y eso me tiró muy atrás. Pero ahora mejoramos en la general a una o dos horas de los principales candidatos y es en esa posición donde quisiera terminar.
-¿Es la etapa que más se disfruta?
-Sí, siempre que llegó a San Juan me gusta que la gente lo vea y se apreció porque había mucho público en todos los sectores.
-Y lo que sigue, ¿cómo lo ves?
-Tranquilo, ahora tenemos una clasificación interesante que nos pone contento y vamos a tratar de defenderla y llegar a Valparaíso con este ritmo. Lo veo accesible sino no correría.

