Pase lo que pase de aquí en adelante es otra historia. Lo que ocurrió ayer es que Marquesado ya demostró que no es un equipo que se haya inscripto solamente por figurar por primera vez en su vida futbolera en un torneo nacional. Se vio a un equipo que, al menos, quiere jugarlo. De verdad.
Sigue, con sus virtudes y limitaciones. Ante Peñarol, supo sacar provecho de las primeras. Y de no desesperarse cuando le tocó de las segundas.
El triunfo fue apenas por 1 a 0. Suficiente si en el partido de ida por la segunda fase eliminatoria del Torneo del Interior, empataron sin goles en la cancha del Bohemio. Por el gol de Diego Armando Maldonado (sí, se llama así por Maradona), a los 37 minutos del primer tiempo, jugadores, cuerpo técnico y dirigentes celebraron en el humilde vestuario, luego de haber vencido al "Goliat’ de los equipos sanjuaninos en este torneo. En ese camarín rezaron, saltaron, cantaron, chayaron e insultaron. Ese salón, donde los festejos del ascenso a la primera local han sido hasta ahora sus mejores celebraciones, tuvo ayer otra clase de fiesta.
Para llegar a esas rosas, el Tricolor también transitó por las espinas. La primera media hora del partido fue de control absoluto de Peñarol, que tuvo 5 chances. Cuando Marquesado había equilibrado el trámite, Marín encaró desde mitad de cancha y pudo avanzar hasta el área, donde no superó una doble marca. El rebote fue corto y la pelota le quedó servida a Maldonado, que sacó todo su instinto para meter un zapatazo seco que mandó la pelota al lado del palo, inalcanzable para el vuelo de Avila.
En el complemento, Marquesado empezó mejor y a los 11, luego de dos chances, llegó el momento más polémico. Maldonado había convertido tras un centro de Balmaceda. Los jugadores de Peñarol le reclamaban al árbitro Pereyra que el asistente Leiva había levantado la bandera por infracción en la pelota dividida que había ganado Balmaceda ante Bravo. Luego de 8 minutos de deliberaciones, con Emanuel Olivares y Piozzi expulsados, el árbitro sancionó tiro libre… para Marquesado.
El 2-0 frustrado tampoco lo desconcentró al dueño de casa, que dejó pasar el tiempo. Lo pudo liquidar antes, no supo, pero eso ahora no importa. Lo que vale, es que es el único sanjuanino que sigue en el Torneo del Interior. Ahora se medirá con Sarmiento Leones, de la localidad cordobesa Bell Ville, quien eliminó por penales a Las Palmas, de la capital cordobesa. Pero esa, es otra historia.

