Buenos Aires.- Fue anoche en Vicente López, en una cena que reunió a los campeones del Mundial México 86 de fútbol. Allí estuvo Diego Maradona, capitán de aquél formidable equipo, y también Carlos Salvador Bilardo, el entrenador y creador de esa inolvidable selección.

Estaban distanciados Diego y el Narigón. En realidad Maradona nunca le perdonó que no lo apoyara para seguir como técnico luego del Mundial Sudáfrica 2010, cuando Julio Grondona le exigió a Diego que sacara de su cuerpo técnico a Alejandro Mancuso y Maradona lo sintió como un despido.

‘Grondona me mintió y Bilardo me traicionó’, dijo Diego en aquel momento. Pero los años cicatrizaron las heridas y anoche se dieron un cálido abrazo. Maradona lo invitó a subir a un escenario y allí se aflojaron y se emocionaron. Diego le pidió disculpas y Bilardo las aceptó. Fue la imagen de la noche. Una especie de abrazo de San Martín y Bolívar, como bromearon algunos de los presentes.