A sus 35 años, Manu Ginóbili buscará desde mañana su cuarto anillo de la NBA, la liga de básquetbol más importante del planeta. La misión para el bahiense, junto a su equipo, San Antonio Spurs, no será nada sencilla pues deberá toparse contra el actual campeón, los Miami Heat, que tiene en LeBron James su arma fundamental buscando el bicampeonato. La serie largará en el American Airlines Arena, de Miami, debido a que la ventaja de la localía en esta serie al mejor de siete partidos es para el Heat.

Miami accedió a la final de la NBA tras batallar mucho en la final de la Conferencia Este ante Indiana Pacers. Recién en el séptimo partido disputado antenoche pudo doblegar a su rival mediante el 99-76 que liquidó la historia por 4-3. LeBron James resultó la gran figura de la serie al promediar 26 puntos, 7 rebotes y 6 asistencias. El alero estuvo bien secundado por las otras estrellas del equipo como Dwayne Wade (14 puntos y 4 asistencias de promedio) y Chris Bosch (11 puntos y 4 rebotes).

Se tratará de una serie dura para los Spurs, que cuenta con un promedio de edad del plantel más que elevado: 32 años. De hecho, de todos los equipos que arrancaron la NBA esta campaña fueron los más "viejos’. Manu, al igual que Tim Duncan y Tony Parker, las otras figuras texanas, saben que es probable que no exista otra final en sus carreras. El desafío será supremo y más aún teniendo que quitarle la ventaja de localía al actual monarca. Lo positivo para San Antonio es que llega más que descansado pues en la final de la Conferencia Oeste barrió 4-0 a Memphis y no juegan hace ocho días.

Los antecedentes en esta temporada favorecen al Heat pues ganó los tres partidos. En Miami, se impuso 104-101 y 105-100, mientras que en Texas triunfó por 88-86, pese a no contar con LeBron James por una lesión.