La fortuna no estuvo del lado de San Martín, sino que fue para Godoy Cruz, porque dos veces en el partido se salvó de milagro simplemente porque el travesaño fue su aliado y quien privó a Javier Toledo de poder abierto el marcador, ya que ambas opciones fueron previas al gol del Tomba.
Pero el horizontal que salvó al arquero Rodrigo Rey fue la cuota de suerte que amargó al goleador verdinegro. En el primer tiempo, a los 22’ y tras un pase en profundidad, Toledo se metió, dominó la pelota y sacó un zurdazo que el travesaño devolvió.
Y ya en el segundo parcial fue el del otro arco que volvió a impedirle el gol al artillero que no pudo llegar al 8vo grito en la temporada. Iban 25’ y Franco Lazzaroni metió un pelotazo de 50 metros, Dening la bajó y sacó un fuerte remate que Rey tapó, pero que dio rebote, el que le quedó a Toledo quien le dio y el balón otra vez impactó en el horizontal.
“A nadie le gusta perder, pero mis dos tiros dieron en el travesaño y la pelota no entraba y ellos tuvieron fortuna en el tiro libre”, dijo al respecto Toledo, quien destacó además que “nos vamos calientes, pero no se jugó como veníamos antes y los errores fueron nuestros”.

