En el fútbol moderno, las ventajas cuestan caro y a Villa Obrera le está pasando mucho de eso porque diezmado por lesiones y otras yerbas, no pudo mantener el paso ganador y esta vez logró un empate sufrido y angustioso frente a Atenas Pocito, que levantó mucho en el complemento y hasta pudo ganarlo.
Con varias bajas en la previa, el panorama de la Villa no era para tirar manteca al techo pero cuando parecía que todo eso quedaba atrás por el madrugón del Tanque Rodríguez para poner el 1-0 cuando apenas iban 8′ de juego, empezaron los problemas. Se fue lesionado Leo Avila y la Villa ya no fue la misma. Atenas la captó en el aire y con sus limitaciones a cuestas, lo apretó. No le alcanzó para igualarlo en el primer tiempo pero apenas nació el complemento, Maxi Jorquera puso el 1-1 merecido par los pocitanos. Entonces se hizo de ida y vuelta. Casi lo gana la Villa con un cabezazo de Morales y también casi se lo lleva Atenas con un remate de Quiroga que dio en el ángulo. Pudo ser de cualquiera, pero terminó en un justo empate.

