Fundamental para el desenlace del torneo. Clave para reafirmar los objetivos. Ayer, en la continuidad a la 16ta fecha del Federal “B”, Desamparados venció al Club Empleados de Comercio de Mendoza por 1 a 0 y se metió de lleno en la lucha por clasificar. El Víbora, madrugó con un gol de Lucero y aunque sufrió en el final, se alzó con esos triunfos que tienen gusto especial. Es que el Víbora, que acumula ocho encuentros sin perder, quedó tercero en las posiciones, a solo cuatro puntos del líder Alianza, justamente su próximo rival.
En el inicio, el CEC arrancó presionando y a los 8’ probó al arco de Sambor con un remate de Carrasco. El encuentro de entrada era movido pero a los 11’ tras una estupenda jugada de Bejarano, Sportivo abrió el marcador. El colombiano se zambulló en el área dejando dos defensores y cruzó su remate para Carlos Lucero que por el palo derecho de Pérez, solo tuvo que empujarla al gol. El 1-0 prematuro sorprendió a los mendocinos que intentaron llegar al empate con cada pelota parada, siempre teniendo como ejecutor a Hernán Cuello. Vera lo tuvo a los 21’, pero el mano a mano lo ganó Sambor. El “Torito” Lucero, de gran trabajo en la mañana de ayer, volvió a apurar con un tiro libre que Davio no pudo empujar. Para colmo, Vera le cometió una fuerte falta a Maldonado y el árbitro Ceballos lo expulsó. A esa diferencia numérica en cancha, Sportivo no supo nunca sacarle ventaja, ni siquiera en el complemento, cuando el nivel de juego bajó. Y a pesar que contó con varias chances de gol en esa etapa, siempre le faltó claridad en los metros finales. A los 20’ Bejarano se perdió una gran chance cuando tras dejar atrás a los defensores y al arquero, el ángulo se le cerró y terminó equivocando su remate. Todo Sportivo lo lamentó, como a los 33’ cuando Lucero metió un centro que Prieto por centímetros no pudo conectar. Desamparados terminó sufriendo y no por el desempeño del CEC, que intentó con ganas pero sin fútbol, sino porque nunca pudo cerrar un resultado salvo cuando Ceballos pitó el final. Ahí sí, el festejo invadió Puyuta, que hacia mucho tiempo no disfrutaba de un presente así.

